El dolor de oídos en el avión afecta a casi un tercio de los pasajeros, especialmente a aquellos que viajan resfriados. Lo más importante es evitarlo antes de que aparezca.

El dolor de oídos es uno de los dolores más difíciles de soportar. Constante, penetrante y sumamente angustiante, si este dolor en tierra ya es un tema complicado cuando viajamos en avión es aún peor. Por eso hoy te ofrecemos trucos y consejos para evitar el dolor de oídos en el avión y viajar lo mejor posible.

En el interior de un avión de línea, la presión del aire puede descender hasta niveles equivalentes a los de la presión existente a una altura de 2.500 metros por encima del nivel del mar. Este descenso en algunas ocasiones puede ser la causa del dolor de oídos que aqueja a algunos pasajeros.

Este dolor comienza cuando se produce una descompensación entre la presión interna del oído medio y la existente en el entorno.

Afecta aproximadamente a un tercio de los pasajeros, especialmente a personas resfriadas pues las vías respiratorias y el conducto que comunica la faringe con el oído medio llamado trompa de Eustaquio están inflamados provocando el inicio del dolor.

El despegue y ascenso suelen causar menos problemas, ya que la presión en la cabina es inferior a la del interior del oído medio y se compensa fácilmente a través de la trompa de Eustaquio.

Pero, durante el aterrizaje, aumenta la presión en el interior de la cabina y allí es cuando la inflamación de las mucosas, provocada por un resfrío puede impedir el proceso natural de compensación de la presión. Esta diferencia de presión afecta al tímpano, y puede manifestarse en forma de dolor de oídos. Y la gran pregunta es cómo prevenirlo y cómo aliviarlo si de todas maneras nos sorprende.

La maniobra de Valsalva

Su nombre suena complicado, pero es bastante simple y es el método más eficaz para contrarrestar la diferencia de presión. Simplemente significa taparse la nariz con los dedos y respirar con fuerza, con a boca cerrada, empujando el aire hacia la faringe. La trompa de eustaquio se abre y se logra compensar la presión.

Descongestivos nasales

Aplicar un spray nasal antiinflamatorio aproximadamente media hora antes de que el avión comience a descender puede ser una buena medida preventiva. Los conductos que unen los senos paranasales con el oído medio quedan desbloqueados y permiten una compensación de la presión del oído interno y la exterior.

El popular chicle

Una de las medidas más comunes y difundidas, pero no por eso menos eficientes, es comer chicle. El movimiento que se realiza al masticar facilita la compensación de la presión.

El sueño positivo

Otra medida muy popular para evitar las molestias o el dolor de oídos en el avión es provocar el bostezo . El bostezo es un activador de los músculos que abren la trompa de Eustaquio.

El sueño negativo

Los especialistas recomiendan evitar dormir durante el último tramo del vuelo, ya que mientras dormimos, la deglución es menos frecuente y no se regulan las presiones.

El truco de las azafatas

Las azafatas del avión recomiendan intentar prevenir los dolores de oídos en el avión con medidas populares como masticar chicle o que tragar saliva ni bien comienza el dolor o la molestia. Sin embargo saben que si ya ha comenzado, es bastante difícil detenerlo. Un remedio (en este caso más que de la abuela de la azafata) es empapar una bola de servilletas de papel en agua hirviendo. Luego escurrirlas, ponerlas dentro de un vaso de plástico y finalmente poner el vasito en el oído afectado, el calor que desprenden las servilletas y los vapores calientes darán una sensación de mejoría y calma.

Si después de un viaje en avión tus oídos continúan bloqueados es recomendable continuar con las maniobras para el equilibrio de presiones y con los descongestionantes nasales. Si los problemas persisten, puede ser necesario acudir a un otorrinolaringólogo para verificar que no se haya acumulado líquido en el oído medio.