Lujos que, hasta ahora, sólo veíamos en yates. Quizá porque los ricos son cada vez más y más ricos, hoy se comercializan auténticos palacios voladores, como el A380 y el Boeing 747-8, sólo al alcance de verdaderos magnates. Y mientras en el final de pasado siglo estos era fundamentalmente europeos y norteamericanos, hoy proceden de economías emergentes que exigen que los interiores se adapten a sus peculiares constumbres. Como supondréis, sus peticiones son más que atendidas. Aquí el cliente siempre, siempre tiene la razón.

El primer 747-8 Intercontinental, que es el mayor avión construido por Boeing, se terminó en marzo, pero no fue adquirido por una aerolínea comercial, sino que fue derechito al hangar de un VIP no revelado, que se supone es el emir de Qatar. La reina de los cielos, ese es su apodo, es el avión más largo del mundo, y en su versión comercial tiene cabinas con cama para ocho personas con sus correspondientes vestidores. Dos años tardó la compañía en añadir las modificaciones que su primer destinatario pidió para su interior. Por supuesto, estas permanecen en el más estricto anonimato, pero seguro que hicieron subir su precio más allá de los 333 millones de dólares que marca.

Airbus tiene previsto entregar este año uno de sus aviones gigantescos –el A380, de dos pisos, el avión para pasajeros más grande del mundo– para un solo cliente, el príncipe saudita Alwaleed bin Talal, presidente de Kingdom Holding Company y dueño de un paquete del Citigroup. Encargado en 2007, será el avión privado más caro de la historia, con un precio final superior a los 500 millones de dólares, que incluye espacio para dos Rolls-Royce, un establo para caballos y camellos, una jaula para halcones y un lugar de oración rotatorio que siempre puede apuntar a la Meca.

Otros fabricantes tienen que enfrentarse a peticiones algo más modestas, pero igualmente originales. Dado que clientes de nacionalidades distintas a la norteamericana compran más de la mitad de su producción, las especificaciones se hacen más exóticas. La europea Airbus reveló recientemente el concepto de interiores de la versión corporativa de su A320, bautizado Phoenix, y dirigido a compradores asiáticos. El diseño muestra tonos de rojo, diseños orientales y una gran mesa redonda, “el foco de una vida familiar asiática", según los comerciales de la compañía. Aún han ido más allá: en algunos A320 han colocado una mesa de mahjong. Abran juego.